Pues sí. Parece que, al final,  tendremos unas navidades vegetarianas. O incluso, veganas, o quizás, flexiterianas ( esto último me parace muy difícil de definir, así que os dejo el enlace. No me meto en camisa de once varas). Hace unos años, antes de que los restaurantes vegetarianos  aparecieran como setas en las guías gastronómicas de nuestra ciudad,  creíamos que era cosa de cuatro militantes que se apuntaban a las últimas tendencias foodies, imitadores de las healthycelebrities,  muchachitas buscando como locas un zumo detox que llevarse a la boca, o un poke bowl para lucir en el gimnasio.

Bochetas de pavo, verduras y noodles de arroz

brocheta de pavo marinado

Sin embargo,  el vegeterianismo es  tan antiguo como muchas de las religiones orientales  que lo promueven como filosofía de vida, y está muy presente en la sociedad occidental desde mediados del XIX.   Con todo, la mayoría lo veíamos como algo ajeno para esta generación del babyboom, amamantada con leche, cacao y azúcar, más grandes dosis de carne roja.  Todo el mundo conocía a alguien que decía conocer a una  chica que se había ido a la India de vacaciones y había vuelto con una dieta cargadita de especias y lentejas rojas, un amigo que había oído a alguien que hablaba del sufrimiento animal y del insostenible coste para el planeta  de comer carne  como si fueras con un yanky con las arterías a punto de explotar. Futurología sin fundamento. La gota que colmó el vaso, sin embargo, llegó el  día en que la  “nueva novia de papá”  dijo que sólo comía arroz integral y algún que otro pescadito a la plancha para mantener esa piel tersa, ese  tipazo  que luce más allá de los 60. Y eso la hacía más extraña…. y más odiosa todavía. Pero, !va!, total, cuatro fervientes defensores de lo vegetal y para de contar.

Ensalada de col lombarda con manzana y anacardos

portada mejor

Pero el número de amantes de las verduras- una servidora, incluida, aunque soy omnívora- ha ido creciendo hasta el punto  en que un día, así, sin esperarlo,  tus navidades dejan de estar llena de cochinillos, mantecados,jamones y chorizos ibéricos para pasar a ser Navidades Vegetarianas. Así que, si no quieres que haya más guerra en tu mesa navideña de la que ya salpica el resto del planeta, ya te puedes poner a pensar en verde.

Barquetas de achicoria con ensalada de céleri y salsa remoulade

Rodizzio

Bruschetta de fresas, Camembert y espárragos trigueros 

EMPLATAT FINAL

Crema de calabaza con tomillo y queso cheddar

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Como, al fin y al cabo, nosotros creemos que todas las opciones alimenticias son igualmente respetables si lo que te ponen en el plato es sano y sabroso, no tenemos ningún problema a la hora de preparar menús más acordes con las preferencias vegetales de nuestros parientes, amigos, comensales todos, que tienen todo el derecho del mundo a defender  coherentemente sus ideas en torno a la alimentación y el bienestar de todos los seres vivos. Así que nos hemos dicho: ¿por qué no preparamos también para ellos una serie de recetas que nos puedan agradar a todos? Al fin y al cabo, nosotros no le hacemos ascos a nada que esté delicioso. Toma nota y que tengas unas felices navidades vegetarianas!

Aguacates con bulgur, mango y hortalizas

aguacates rellenos

Hamburguesas de quinoa, calabaza y queso de cabra

hamburguesa de quinoa calabaza y queso de cabra

Tomate relleno de búlgur con vinagreta de albahaca y  piñones

cor de bou9

Mini tartaletas de babaganoush, granada y queso feta: lo único que tienes que hacer en esta receta es triturar unas berenjenas asadas, poner algo de comino,sal, una gota de aceite de oliva virgen extra,  pasta de sésamo si tienes, un diente de ajo, algo de cebolleta y zumo de limón. Así de sencillo.

TARTALETAS MUY PERFECTAS BABA

Rollitos de berenjena, salsa de tomate y queso cottage

EMPLATAT2Berenjenas a la miel

berenjenas fritas con miel de naranjo y romero

Más cositas para picotear, pero esta vez al horno: patatas y boniatos con tomillo, queso y pimentón.

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Que no falte el hummus: el gran plato de la cocina vegana de estos últimos años

hummus

Ni el guacamole, off course!

Guacamole con cherrys confitados

Y un poco de bacalao, ¿qué tal? Los flexiterianos me lo perdonarán, pero yo, sin mi brandada, no soy nadie en Navidad. Copa de brandada, mermelada de pimientos y olivada.

Brandada retocada

También nos gustan las pastas distintas, como estos tagliolini al cacao con feta, cherrys, calabacín  y salvia

spaguetti cacao 1 (2)

Y qué tal una crema de castañas con trompetas de la muerte? Si no te gusta el huevo, te lo quitamos y punto!

crema de castañas 1

Los frutos secos son imprescindibles. Añadiremos avellanas a esta crema de remolacha.

crema de remolacha bien arzua ulloa avellanas

Algú arrocito,quizás? Algo como este risotto de calabaza y espárragos trigueros?

rissoto de calabaza y espárragos trigueros

Y para terminar, un postre low carb que prepara mi cuñada Lenny que está de muerte y no tiene ni una gotita de gluten. Porque habrá que pensar en los celíacos, no? Pastel de zanahoria, harina de coco y chocolate.

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